Me llama poderosamente la atención la actitud de la exsecuestrada Losada, un continuo ataque contra el gobierno. Empecemos:
- Cuando la secuestraron a ella y a sus hijos, Uribe no era el Presidente.
- El esposo pagó por el rescate de los hijos.
- Al esposo parece que lo mató las Farc.
Está dolida. Se entiende, pero es bastante extraño que todo esto le haya ocurrido, ¿qué hay detrás? Lo más inaudito es que ahora, la exsecuestrada, que después de haber sido congresista, en la rueda de prensa en la que estuvo hoy en Venezuela, diga que por que no le ceden a la guerrilla “un pedazo de tierra”. Y fue congresista, desconoce la Constitución y las Leyes de Colombia… pobre país. Ella sabe muy bien que pasó cuando el Presidente Pastrana les cedió “un pedazo de tierra” a los bandidos esos.
Y nosotros, los 7 millones de colombianos que votamos por Uribe, le exigimos a Uribe que cumpla con la Constitución Política de Colombia, y en ella no figura la cesión de ninguna parte del territorio, para que estos infelices se rearmen y se recuperen. El deber constitucional del Presidente es tratar de rescatar a los secuestrados, pero no con la salvedad que hizo Ingrid Betancur, según lo dijo el exsecuestrado Pérez hoy en la misma rueda de prensa “que el rescate armado sea únicamente responsabilidad del Presidente“.
Pues como lo ven, no es así, el Presidente no tiene la obligación constitucional, política o moral de cargar con eso. Apoyamos una “ZONA DE ENCUENTRO” para el acuerdo humanitario, pero NO APOYAMOS una “ZONA DE DESPEJE“. Lo decimos los 7 millones que apoyamos al Presidente que equivalemos al 84% de los colombianos.